ESPIRITUAL

SPRITUAL

Oración / Prayer

Testimonio / Testimonial

Consejería / Counseling

CORREO ELECTRONICO / E-MAIL

PARA ORACIÓN »oprime aqui  

PARA TESTIMONIO »oprime aqui  

Actividades / Activities

Church Listings

IGLESIAS

CHURCHES

Bethlehem Church

Ciudad del Rey

ATRAS / BACK             SALIDA / EXIT

Pastor: José 0. Resto      page 01  |  page 02  |  page 03

DESDE EL MOMENTO QUE CREISTE  

En una ocasión un hombre se acercó a Jesús con una petición muy importante para el. Tenía un hijo muy enfermo que estaba a punto de morir.  Le rogó al Señor que por favor lo sanara.  Jesús respondió a aquel ruego con la siguiente expresión: "Vete, tu hijo vive" (Juan 4:46-50).  

Aquel hombre creyó la palabra que Jesús le dijo y se fue de regreso a su casa, la cual le quedaba a un día de camino.  Cuando ya casi llegaba recibió la noticia de que su hijo ya estaba sano.  Al preguntar que desde cuando había comenzado a mejorar pudo comprender que coincidía con la misma hora en que Jesús le dijo "...tu hijo vive".     (Juan 4:50-54).

La experiencia de aquel hombre nos recalca la importancia de creer la palabra de Dios. El creyó y se regresó a su casa para ver con sus ojos el fruto de su fe.  Al día siguiente de haber creído pudo corroborar que el milagro había acontecido.

Es importante que observemos que el milagro no ocurrió cuando él con sus ojos pudiera observarlo.  Ocurrió en el momento en que escuchó la Palabra de Jesús y la creyó. Desde el momento en que su corazón estuvo dispuesto a creer comenzó la Palabra del Soberano a producir efectos sobrenaturales en la petición de aquel hombre.  Aunque los ojos de aquel hombre no estuvieran viendo nada algo poderoso ya estaba ocurriendo.

Así tiene que ser nuestra fe.  Una fe que comprenda que nuestra parte es creerle a Dios y a su Palabra.  Que no dependa de lo que veamos sino de la convicción que tenemos que tener en el corazón de que el que la dijo es fiel y poderoso para cumplirla.  Una fe que comprenda que el milagro ocurre no cuando lo veamos sino desde el momento en que a Dios le creamos.

Cuando así es nuestra fe podemos estar seguros de que desde el momento en que creamos muchas cosas comienzan a ocurrir para que el propósito de Dios sea alcanzado.  Comienza a movilizarse toda una cadena de sucesos que tienen como meta responder la fe del corazón de los creyentes fieles. Toda una maquinaria espiritual se moviliza para bendecir tu vida.  Y todo ello estaría ocurriendo a nuestro alrededor aún cuando nuestros ojos no estén viendo nada.

Créele a Dios y a su Palabra y guarda en tu corazón la certeza de que aún cuando tus ojos no han visto la respuesta a tus ruegos algo poderoso ya se ha iniciado para bendecir tu vida.  La provisión divina viene de camino.

¡Que Dios te bendiga!