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ATRAS / BACK

 

          Tenía yo 8 años de edad cuando fui a la primera seccion espiritista. Inocente al fin, llegué al lugar y por curiosidad me pare detrás del hombre que hacía el llamado del demonio. Me encontraba en primera fila, era algo incrédula, pensaba que todo era parte de un juego, y yo quería averiguarlo. Hasta que increíblemente, salió del cuarto una sombra, pero no  era una sombra como cualquiera otra, ésta tenía cuerpo, se podía tocar, caminó hasta la sala donde yo me encontraba, estaba anonadada, se paró frente a mí y no sé que sucedió después porque no recuerdo. Estuvimos frente a frente, como a dos pies de distancia el uno del otro. Quisiera recordar pero a veces no es bueno meterse en aguas muy profundas. Dios en su tiempo me hará recordar si es Su voluntad. Cuando reaccioné, me sentía totalmente diferente, mi mente había quedado atada, atormentada, mi inocencia desapareci! ó. Las noches después, al irme a dormir, por la madrugada me levantaban (demonios) y me decían que fuera a la cocina, buscara un cuchillo, fuera al cuarto de mis padres para apuñalarlos. Iba a la cocina, hacía lo que me decían y luego abría la puerta del cuarto, me paraba frente a ellos y lo que surgía de dentro de mí, era una sed de sangre, quería ver sangre por todas partes, y comenzó una lucha entre lo que el demonio quería y lo que yo no quería, estaba totalmente conciente, eran mis padres, yo decía, pero ellos me decían, mátalos, mátalos, y yo lloraba, tenía solo 8 años, luchando contra mi propio cuerpo que casi no me obedecía, no quería matarlos, no quería. Hasta que salí corriendo de aquella habitación, llegué a mi cuarto y empecé a llorar amargamente, pues desconocía lo que me sucedía, quién era yo, no me conocía, estaba tan asustada y no tenía a quién acudir. Así continuaron las noches siguientes, me volvían a levantar y a hacer el mismo proceso, cuántas lágrimas! derrame durante ese tiempo y estaba totalmente sola, entre tantas personas y sola.

          Después de eso, satanas tomo venganza. Un vecino me llamó y cuando fuí, me encerró él y su hermano en una casucha detrás de su casa y comenzaron a abusar de mí, yo me quería morir, me preguntaba porqué ellos hacían eso, quería gritar, pero me envolvió un temor, porque mi mente me decía, "no te van a creer, creerán que tu lo provocaste". Y yo tuve que aguantar. Salí de aquel lugar sintiéndome mal, con náuseas, adolorida, triste, sin deseos de vivir. Me preguntaba "porqué a mí, porque a mí". Llegué y me encerré en mi cuarto, no quería ver a nadie, me sentía sucia y señalada, que horrible, fué como una pesadilla. A la semana me vuelve a llamar ese hombre y yo no quería ir, pero me intimidó y sentí pánico, y en contra de mi voluntad, me volvió a encerrar y sucedió lo mismo. Pero esa vez sucedió algo diferente, esa vez sentí algo raro dentro de! mí, que hasta cierto grado sentía placer. Salí de ese lugar extrañada, no entendía lo que había sucedido en mi cuerpo. A los días después, fuí yo quien lo busque, se había apoderado de mí un espiritu de promiscuidad.

          Mi abuela era en sacerdotiza. Ella cargaba con un linaje que pasaría a través de nuestra generación. Mi tía seguía con el linaje al morir mi abuela y yo era la próxima. Por eso era la atadura con la promiscuidad, era parte de eso, tenía que gustarme el sexo. Un detalle importante, nunca fuí penetrada, solo era sodomisada, eso tenía que ser una antesala para lo que vendría después, mi virginidad la quería satanas, pero yo mentalmente tenía que estar preparada y ver el sexo como algo natural. Dios tuvo misericordia para conmigo, bendito sea el amor de Cristo.

          Los siguientes años de mi vida transcurrieron naturalmente, nada sucedió durante esos años y también casi no tengo memorias. A los quince años me enamoré y más adelande nos comprometimos para casarnos, pero a la semana de la boda sucedió que comencé a tener unos sueños raros. Soñaba que mi novio estaba en su carro, teniendo relaciones y el lugar era sumamente oscuro, la noche próxima tuve el mismo sueño, y la noche después también el mismo sueño. Estaba confundida, el sueño no cambiaba.....

 

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